EL SECTOR FORESTAL Y DE LA MADERA SIGUE SIN VER LA LUZ AL FINAL DEL TÚNEL

Donde todo apuntaba a un ligero repunte de la actividad forestal, la patronal sectorial observa que la madera ha vuelto a la línea de salida, en donde los empresarios siguen teniendo que sortear multitud de problemas en su quehacer diario.

Es muy triste observar el potencial forestal con el que cuenta Asturias y darse cuenta que las empresas están todavía muy lejos del nivel deseado, sabiendo además que el potencial de crecimiento es enorme.

No hay que olvidar que la mayor fortaleza con la que cuenta el medio rural asturiano para crecer y prosperar, es la gran cantidad de empresas que se dedican a la actividad forestal-maderera, con una gran capacidad de crecer y abastecer el mercado interno, pero que están limitadas por la situación sectorial y económica actual.

A día de hoy, los precios de la materia prima están muy por encima de las posibilidades de los empresarios, los costes de aprovechamiento cada vez son superiores, la logística no ayuda a que las empresas sean competitivas, los pocos aserraderos que persisten tienen sus cupos de recepción de madera limitados, las trabas burocráticas por parte de las Administraciones públicas siguen estando cada vez más presentes y las empresas continuan sin disponer de ayudas externas que incentiven sus inversiones.

Es evidente que el sector necesita que todas las Administraciones competentes le apoyen y colaboren en velar por sus intereses, ya que los mismos redundan en la mejora de la actividad empresarial regional. Se necesita que fortalezcan la industria forestal y de la madera, porque el recurso humano y la materia prima ya están disponibles. Es prioritario hacer ver que detrás de la actividad forestal y maderera existe un abanico de oportunidades muy alto para agregar valor a la sociedad asturiana.

Si además, se tiene en cuenta que el futuro de la madera pasa por el desarrollo y la creación de nuevos productos y biomateriales, en ASMADERA encuentran aún más hándicaps para que sus empresas asociadas puedan evolucionar.

En cuestión de pocos años, la necesidad en el sector estará en dejar de producir un commoditie sin más para para poder competir en condiciones en los nuevos escenarios que se van a presentar y de ahí la necesidad de reorganizar los sistemas de aprovechamiento y transformación. Las empresas son conscientes que tienen que industrializarse más aún y brindarse de tecnología, pero también tienen claro que no pueden avanzar en esto hasta que el sector no esté posicionado en un buen lugar.

Las empresas saben que tienen trabajo por delante y son las primeras en querer coger el timón, pero tienen claro que solas no pueden conseguirlo. Siguen necesitando que se lleven a cabo medidas que llevan años reivindicando a las administraciones públicas y que no terminan de llegar, como por ejemplo:

  • Más cantidad de concentraciones parcelarias en aras de erradicar el minifundio, mayor inversión en selvicultura, eliminación de las tasas para las especies de crecimiento lento, creación de una red logística adecuada a la maquinaria actual con sus correspondientes zonas de carga, eliminación de licencias urbanísticas para la tala de arbolado, unificación de ordenanzas locales, ventanilla única que tramite todas las autorizaciones requeridas, permiso de corta electrónico, incentivos para la rehabilitación con madera, creación de la marca “Madera del Paraíso Natural”, etc.

Si se consiguiera resolver todo esto, las empresas tendrían más fácil fortalecer de principio a fin la cadena, desde la gestión forestal a las últimas transformaciones. Y entonces sí que podrían volcarse en la innovación ya que saben que es básica.

En Asmadera tienen claro que la sostenibilidad empresarial en el tiempo, pasa por aprovechar al máximo el recurso. Máxime, estando en un escenario en el que los productos forestales van a tener mucha demanda, a la hora de crear nuevos productos. No cabe duda que todo el desarrollo de la ingeniería de materiales va a ser susceptible de ser aplicado a la madera, pero a día de hoy, ese horizonte tan próximo les queda muy lejano…

Las Administraciones públicas deben velar por conseguir mover superficie forestal, en lugar de poner trabas a las empresas, revertiendo así la tendencia de abandono que penaliza a los propietarios, a los empresarios y al medio rural en su totalidad. Todavía hay mucha masa crítica y no se puede ni se debe seguir esperando. Es hora de actuar!


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